No se trata simple y llanamente de echarle el lazo a ese hombre con el que ya vienes saliendo algún tiempo y crees que es el hombre de tu vida, no nada de eso no se trata de cazar a nadie sino al contrario de saber elegir a la persona correcta según tus expectativas para que puedas vivir feliz a su lado, tampoco se trata de manipular a alguien con tácticas para que obtengas lo que estas esperando no nada de eso, sino de que descubras si realmente están listos ambos para vivir una vida juntos que los llene de satisfacciones y en la cual juntos puedan luchar por cumplir sus sueños.
El día después. Si todo ha salido bien y tú le has gustado, no tengas ninguna duda porque seguro te llamará para volver a verse. Obviamente, tú también puedes escribirle para comunicarle que lo has pasado bárbaro, aunque no te pases de la línea, pues a los hombres no les agrada demasiado que los saturen a mensajes. Si le mandas mil mensajes ya al otro día de la primera cita poco a poco perderá el interés de conquistarte pues sabe que te tiene a sus pies.
Imagina que estás saliendo con un chico nuevo, y estás en esa etapa inicial que todo es bonito y maravilloso. Al inicio, lo felicitas por cualquier cosa, le reconoces ciertos logros, y eso hace que él se sienta querido. Le encanta pasar tiempo contigo. Pero de un momento a otro las cosas empiezan a cambiar. Ya no lo felicitas, ni le atribuyes ningún mérito. Y es justo ahí donde empiezan los problemas.
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