Una de las segundas es María Garay, dating coach de Meetic, que ayuda a los usuarios de esta red social especializada en citas a que estas se produzcan de la mejor manera posible. FCINCO se ha reunido con ella y con Sara y José, dos usuarios de esta web, para comprobar de primera mano cuáles son los mejores trucos para sacar petróleo de ese primer, pero vital encuentro.
Es posible que cuando estaban juntos seguido cuestionabas sus actos, pero deja de hacerlo en estos momentos. Deja que viva su vida en paz. Si él quiere ir a beber con sus compañeros, deja que lo haga, no cuestiones. Si quiere buscar un lugar donde estar solo, permite que lo haga. Dale ese espacio hasta que se de cuenta de que no lo estás molestando. Mantén guardadas las preguntas para después. Si respetas su espacio y le das tiempo para procesar lo que ha sucedido, se podrá abrir hasta que finalmente te diga que es lo que le molesto de ti.
Lo mejor es que si lo veas, porque si ya te has desaparecido varias veces, él puede pensar que lo estás evitando a propósito y ser demasiado obvia. Además si solo faltan 9 días, quiere decir que has seguido el cero contacto durante 21 días y ese es justamente el tiempo mínimo. Así que si te saluda, tú salúdalo de lo más normal (como si fuera un conocido más), que vea “lo que se esta perdiendo”. Tú tranquila, relajada, que sigues muy bien con tu vida. A ver qué dice él. Un beso!
Sí, todos sabemos que un puma es un animal, pero también es el término utilizado para describir a las mujeres de más edad que salen con hombres más jóvenes. Para algunas mujeres, es un estereotipo no deseada en un mundo donde es aceptable que los hombres de edad avanzada hasta la fecha las mujeres más jóvenes, no importa cuán grande la diferencia de edad. No les gusta el término, porque sienten que implica la edad que se encuentren. Otros son orgullosos de ser un puma y están siempre a la caza de un poco de diversión.
Aun así, los que deciden volver luchan con las presiones propias y del entorno -sobre todo cuando hay hijos- para que esta vez sí funcione y varios prejuicios, entre ellos, el que manda que las segundas partes nunca son buenas. Algo que Girona desmiente, pero dejando en claro que las segundas oportunidades, cuando se trata de una relación amorosa, suelen ser más trabajosas. "Se puede tener una segunda vuelta exitosa, pero es mucho más difícil que cuando dos personas empiezan por primera vez -advierte-. Además de tener la tarea de reinventar la relación, el vínculo ya no tendrá el enamoramiento como viento de cola y eso puede llegar a demandar mayor esfuerzo a sus integrantes para que la relación esta vez funcione".
Imagina que estás saliendo con un chico nuevo, y estás en esa etapa inicial que todo es bonito y maravilloso. Al inicio, lo felicitas por cualquier cosa, le reconoces ciertos logros, y eso hace que él se sienta querido. Le encanta pasar tiempo contigo. Pero de un momento a otro las cosas empiezan a cambiar. Ya no lo felicitas, ni le atribuyes ningún mérito. Y es justo ahí donde empiezan los problemas.
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