¿Alguna vez has sentido que todas las demás mujeres tienen mejor suerte que tú? Tus hermanas, tus primas, tus amigas, tus compañeras, todas ellas tienen algo en común que tú no: un hombre comprometido. Y tú, por más que lo intentas, no logras encontrar al "indicado" ya que los hombres que han compartido un noviazgo contigo siempre son iguales: infieles, tienen miedo al compromiso, mienten, se alejan, te dejan de hablar, te ponen en segundo plano... En fin, todos los hombres que te topas no "sirven" porque los buenos "o están ocupados o son gay". ¿Cierto?

Años después ella conoció al padre de sus hijas y se mudó con él a Estados Unidos. Pero siempre mantuvo el contacto con Diego, que se había hecho muy amigo de sus hermanos. "Al tiempo me separé del papá de mis hijas y volví a Buenos Aires, y con Diego retomamos la relación. Yo siempre me acordé bien de él. Pero duramos un año y nos separamos. Él no había convivido con nadie y yo venía con dos nenas chiquitas que estaban conmigo siempre porque el padre no vivía acá. Nos separó el destiempo de pasar de golpe a una familia; él no estaba acostumbrado a vivir con nadie y yo venía con el paquete completo. Era mucho para los dos y le dije que lo mejor era cortar". https://youtu.be/p6Ppbfb8hBY
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