Como puedes ver, no dije “en el estadio”, le dije el partido que era, describí un poco el ambiente, mientras más detalles pongas mejor. Es un recuerdo positivo para ambos, así que te aseguro que funcionará. La idea es que aquella experiencia lo vuelva a vincular emocionalmente contigo, y recuerda: lo debes hacer una vez que ya rompiste el hielo con el primer contacto.
Pasado los días entonces, piensa como puedes hacer para comunicarte con él o ella. Si tienen amistades en común, pues intenta tener contacto con ellos para hablar de la situación. Para reconquistar a tu ex novio o novia entonces trata de conversar con él pero no  solo para pedirle volver, también para decir esas cosas que inicialmente no se dijeron.

Lo que debemos preguntarnos, antes de nada, es si queremos arrasar en esa primera cita, pues esta es muy excitante, pero ¿qué viene tras ella? Probablemente, si la relación cuaja, años de aburrimiento y de sufrimiento, de reproches y de exigencias, que si sabes llevar correctamente la pareja o la descuidas, etc., para al final poder acabar desembocando en un divorcio que te deje en calzoncillos e incluso en el calabozo por aplicarte la LIVG. ¿Vale la pena esto?

Los convencionalismos sociales parecen dictar que en una cita heterosexual el hombre es quien "lleva" a la chica a un sitio, la invita, le da su abrigo, la besa... ¡Esto no es una película! Ni lo hagas tú, ni esperes a que la otra persona lo haga, y si es una cita entre dos hombres o mujeres, no importa que uno tenga más iniciativa que otro o sea menos tímido: aquí nadie manda. Es una forma de mostrar respeto, autonomía y carácter, además de desterrar viejas costumbres machistas y dominantes.
Al movilizar personas para que se involucren en un esfuerzo comunitario, no se sabe al principio quién va a comprometerse y quién no.  A veces la gente puede sorprendernos. Puede haber una persona callada y tímida que simplemente se ofrezca de voluntario para llenar sobres y que luego se transforme en un dedicado miembro del grupo que inspire a los demás a trabajar. Es necesario recordar que todos tienen el potencial de comprometerse con las metas de la organización. Por lo tanto, cuando alguien aparezca en la puerta ¡hay que estar listo!

Existen distintos hechizos que se pueden utilizar para lograr traer a una persona de vuelta a nuestro lado. Pero su efectividad en muchas oportunidades no es garantizada (algunos hechizos no funcionan igual para todas las personas), o por la dificultad de su implementación, hay quienes no pueden obtener los resultados que requieren. La ventaja de utilizar este hechizo de amor con limón es que su práctica es sencilla y los resultados se verán prácticamente, con tan solo dos o tres semanas después de haberlo lanzado. Como siempre le reiteramos a todos nuestros lectores: la fe y la mentalidad positiva es gran parte de representación del éxito de tu hechizo.
Como decíamos, no hagas caso de los gurús ni doctores amor que te dicen que tienes que tomar esta iniciativa, mantener esta postura, hablar de estos temas o forzar estas situaciones. Te querrán convertir en una especie de "seductor" nato que no son más que boberías que pretenden convertirte en un chiste. Si tienes un libro de ese tipo, tíralo por la ventana.
Si estás viviendo situaciones adversas como las mencionadas, es probable que la cultura corporativa de tu empresa no sea compatible con la estrategia de tu negocio, por lo tanto, debes modificarla. Para lograrlo, diseña una nueva forma de hacer las cosas, incluyendo sobre todo la práctica de valores. “Estos no sólo se deben tener por escrito, sino que se tienen que vivir y practicar diariamente para que funcionen”, señala Caterina Anzorena, directora financiera de la empresa Heys y experta en reclutamiento profesional para puestos de mando medio y alta gerencia.
Imagina que estás saliendo con un chico nuevo, y estás en esa etapa inicial que todo es bonito y maravilloso. Al inicio, lo felicitas por cualquier cosa, le reconoces ciertos logros, y eso hace que él se sienta querido. Le encanta pasar tiempo contigo. Pero de un momento a otro las cosas empiezan a cambiar. Ya no lo felicitas, ni le atribuyes ningún mérito. Y es justo ahí donde empiezan los problemas.
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