Si la mujer que tienes al otro lado dice vivir lejos y necesitar dinero para coger un vuelo de avión, tú ni caso, este es el análogo de la estafa nigeriana en las páginas de citas. En cuanto les transfieras un mísero euro os dejarán tirados a vuestra suerte. Y con los bolsillos vacíos. Es mucho mejor quedar con gente de alrededor y tener buenas citas en algún lugar próximo a tu domicilio.
No hables de sexo como si fueras una terapeuta o una ingeniera aeronáutica. No importa que hayas sido agraciada con una vida sexual intrépida y galopante. No es el momento de fardar de ser una loba del sexo. Tampoco de demostrar tu dominio de los detalles técnicos y emocionales del coito ni de citar todos los juguetes eróticos que tienes en casa. Repito, en una primera cita las conversaciones deben ser neutrales. Nadie quiere salir con una académica del sexo.
Años después ella conoció al padre de sus hijas y se mudó con él a Estados Unidos. Pero siempre mantuvo el contacto con Diego, que se había hecho muy amigo de sus hermanos. "Al tiempo me separé del papá de mis hijas y volví a Buenos Aires, y con Diego retomamos la relación. Yo siempre me acordé bien de él. Pero duramos un año y nos separamos. Él no había convivido con nadie y yo venía con dos nenas chiquitas que estaban conmigo siempre porque el padre no vivía acá. Nos separó el destiempo de pasar de golpe a una familia; él no estaba acostumbrado a vivir con nadie y yo venía con el paquete completo. Era mucho para los dos y le dije que lo mejor era cortar". https://youtu.be/p6Ppbfb8hBY
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