Es esta forma de pensar lo que las hace volver a cometer el mismo error. ¿A qué me refiero con esto? Cuando un hombre deja de hablarle a una mujer, la mente de la mujer empieza a imaginar lo peor que puede pasar (regresa a las experiencias pasadas y saca conclusiones de ellas): "ya no le gusto tanto", "ha de estar viendo a otra mujer", "se enojó conmigo". Y entonces ahí va la mujer a tratar de resolver el problema que su mente creó (que puede ser o no cierto), y ¿qué es lo que hace? Habla con el hombre y le pone todos sus sentimientos en la mesa; habla para exponerle su error y explicarle que eso la hace sentir mal. ¿Te ha pasado? O tal vez fue esta otra respuesta a su comportamiento: ponerle un ultimátum "si no cambias, temo que tendré que buscar a alguien que sí quiera estar conmigo". ¿Conoces esa frase?
El dinero es dinero. Hay quien tiene más y hay quien tiene menos, lo que es cierto es que todos y cada uno de nosotros tenemos que trabajar muy duro para ganárnoslos y no es agradable cuando nos sentimos, timados, estafados o defraudados por un producto o servicio. Lanzo desde aquí un aviso a todos nuestros lectores para que se alejen de páginas muy conocidas, que no citaré para no seguir promocionándolas. Aunque es completamente cierto que en el pasado esas páginas funcionaban, hace mucho que dejaron de dar servicios adecuados a sus usuarios para pasar a convertirse en máquinas de hacer dinero.

Es algo que pasa muchísimo, piensas que vas a estar mejor sin él (por el motivo que sea), y con el tiempo te das cuenta que no era tan malo como parecía. El problema es que lo dejaste tocado, con la moral por los suelos, y es probable que ya no confíe en ti. Aún así, ya veremos la solución más adelante. Por ahora, solo quiero que te plantees si es tu caso.
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